Mi?rcoles, 06 de enero de 2016

Reunión en ConocotoQuienes han arañado la pátina de la historia dicen que en estos valles y montañas habitaban, desde hace mucho, mucho tiempo, pueblos de cazadores y recolectores. Parece ser que desde hace más de once mil años llegaron por estas tierras, atraídos por la magia del sol recto, pueblos que venían de las que habitaban los antiguos mayas, al norte, y de los territorios desérticos del sur, de las selvas tropicales del oriente y de las costas del gran océano del occidente.

Las gentes que venían de tan lejos trajeron el achiote y el fréjol, la papa y el camote, el maíz amarillo, rojo, blanco y negro. Y todos estos deliciosos vegetales se aclimataron en esta extraordinaria tierra y crecieron de tal manera que pudieron alimentar a decenas de miles.

Y así vivieron nuestros ancestros por siglos y milenios, aclimatando frutos, domesticando vegetales y animales, aprendiendo las virtudes curativas de las plantas, las artes del tejido y el bordado, de la cerámica y las ciencias de la tierra.

Y continuaron viniendo gentes y pueblos, hasta que llegaron unos que no querían enseñar o aprender, sino que querían cambiar las lágrimas del sol y de la luna por espejos y cuentas de vidrio; cambiar la vida en armonía con la naturaleza, por la explotación de esa naturaleza.

Y nos impusieron costumbres y religiones, nos enfrentaron entre hermanos, convirtieron la tierra en mercancía y al hombre y a la mujer en esclavos.

Después de más de quinientos años de ese desencuentro; cinco siglos en los que la tierra se fecundó con la sangre de hombres y mujeres que resistieron y se rebelaron, estamos hoy aquí, juntos, en la mitad del mundo, un grupo de hombres y mujeres con raíces que se hunden profundamente en el Quito Milenario pero que se ha nutrido de los saberes y sabores que llegaron del otro lado del mar.

La cultura mestiza que hoy nos da identidad, canta el sanjuanito, el pasillo o el albazo en que ya se hacen indistinguibles las notas andinas de las europeas, así como el son y la salsa juntan al Caribe con el África.

Y ahora, esa identidad es la que reivindicamos, es la identidad con la que queremos ser parte de la historia del ahora y del mañana.

Nos convocamos a emerger del Quito Milenario para construir el Ecuador del Futuro.


Publicado por quitomilenario @ 13:07
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